El regreso

12 de octubre de 2014

Hay circunstancias extrañas en la vida, lo digo siempre. Pequeñas casualidades o cruces de caminos que no tienen ningún significado místico pero que parecen señales de la providencia. He estado mucho tiempo sin escribir en este blog. Tenía el plan de construir una página web a la que incorporarlo. Cuando la página estuvo lista, yo me encerré a escribir una novela y no tuve tiempo para ningún otro divertimento. Y cuando acabé la novela alguien me dijo que me quería regalar un diseño de página web más actualizado y eficaz. Cuando por fin todo ha estado acabado, la primera página, la novela y el rediseño, me he puesto manos a la obra. Hoy. Y al ir a guardar este post en la carpeta de borradores en la que los guardo todos, me doy cuenta de repente de la fecha del último que escribí: 12 de octubre de 2013. Un año exacto. Los signos de la Providencia, encarnada tal vez en la Virgen del Pilar.

El hecho, en todo caso, es que he vuelto. Y lo he hecho con voluntad de quedarme. Más conciso, más calmado —un año, a estas edades, domestica mucho— y si puede ser más perspicaz. De momento, sigo haciendo constar que el infierno son los otros.

Mis Libros

10 de marzo de 2014

En más de veinte años de biografía literaria he publicado pocos libros. He sido un escritor más bien paciente o perezoso. Este año, sin embargo publicaré tres. Solo en este mes de mayo, dos de ellos.

La misma ciudad es una novela corta (pero intensa) que apareció el día 8 en la editorial Anagrama. Es la historia de un hombre que trabajaba en las Torres Gemelas y que el día de los atentados, al saber que todos aquellos que le conocen le dan por muerto, decide abandonar su vida y marchar lejos a cumplir los sueños que nunca pudo cumplir. Un viaje por las vidas que no pueden vivirse y por el sentido extraño que tiene a veces la aventura. La presentaré, con la compañía de mi editor, Jorge Herralde, y de la mano de José Ovejero, el próximo día 21 de mayo, martes, en la librería Tipos Infames de Madrid.

Donde el silencio es un libro de viajes más reales (o no, quién sabe) con el que gané hace unas semanas el Premio Llanes. Lo publica la editorial Imagine y aparecerá mañana, día 14. La cubierta es de mi marido, Axier, que precisamente mañana cumple años. Y el libro, que recorre algunas zonas hermosísimas de España, como Los Ancares, el monte asturiano, Puebla de Sanabria o el sur de Lugo, habla de personas que en un determinado momento decidieron vivir en ese territorio del silencio que cada vez tiene menos espacio en nuestro mundo. El libro se presentará el lunes día 27 (sólo seis días después) en la discoteca Bluefields de Madrid, en horario de noche y bajo la dirección de la polivalente Silvia Pérez Trejo.

Esta misma semana también se publica el libro colectivo Charco negro, en el que, junto a algunos excelentes escritores de Argentina y España, colaboro. Son relatos negros, como indica su título, y lo publica la nueva editorial Unomasuno.

En estos tiempos de miseria (en todos los sentidos), me siento feliz de poder seguir publicando libros. Y me siento más feliz que nunca de ser escritor y no -por ejemplo- notario o ejecutivo de cuentas. Ya sé que soy un sentimental. Y además me gusta serlo.